Comparativa: papel crepé vs. otros materiales de aislamiento eléctrico

El papel crepé se ha consolidado como uno de los materiales de aislamiento eléctrico más versátiles y sostenibles dentro de la industria. Su combinación de resistencia mecánica, flexibilidad y comportamiento dieléctrico lo convierte en una alternativa técnica fiable frente a otros aislantes tradicionales, como films plásticos, tejidos sintéticos o papeles bituminados. En esta comparativa analizamos sus diferencias clave y por qué el papel crepé sigue siendo una referencia en el sector eléctrico.

Comparativa técnica de papel crepé frente a otros materiales de aislamiento eléctrico

 

¿Qué papel desempeñan los materiales de aislamiento eléctrico?

Los materiales de aislamiento eléctrico son esenciales para garantizar la seguridad y el rendimiento de equipos como transformadores, motores, bobinas o generadores. Su función principal es evitar descargas, pérdidas de energía y sobrecalentamientos, manteniendo la estabilidad térmica y eléctrica del sistema.


Entre los más utilizados encontramos papeles especiales, films de poliéster o polipropileno, tejidos impregnados y materiales compuestos. Sin embargo, cada uno presenta comportamientos distintos frente a la temperatura, la humedad y el esfuerzo mecánico.

 

Propiedades técnicas del papel crepé frente a otros materiales

El papel crepé, fabricado por Arrosi con fibras celulósicas de alta pureza y disponible con certificación FSC®, se distingue por su estructura ondulada, que le confiere una excelente elasticidad y capacidad de conformado. Estas características facilitan su adaptación a componentes irregulares como bobinados o conductores sin pérdida de espesor ni continuidad dieléctrica.

En comparación:

  • Films plásticos (poliéster, polipropileno): ofrecen buena rigidez y resistencia térmica, pero su deformabilidad es limitada, lo que dificulta el aislamiento uniforme en geometrías complejas.

  • Tejidos sintéticos impregnados: resisten bien altas temperaturas, aunque presentan menor compatibilidad medioambiental y menor homogeneidad en el aislamiento a baja tensión.

  • Papeles bituminados o impregnados: aportan resistencia a la humedad, pero su rigidez y peso dificultan el manejo en aplicaciones finas o con curvas cerradas.

El papel crepé mantiene un equilibrio óptimo entre flexibilidad, resistencia dieléctrica y adaptabilidad, siendo especialmente adecuado para bobinas, transformadores y cables de baja y media tensión.

Para conocer más sobre su comportamiento específico, Arrosi detalla las prestaciones de este material en el artículo Papel crepé para aislamiento de transformadores eléctricos.

 

Ventajas funcionales y sostenibilidad del papel crepé

Más allá de sus propiedades técnicas, el papel crepé destaca por su baja huella ambiental y su origen renovable. Fabricado a partir de celulosa y sin componentes plásticos, es biodegradable y reciclable, lo que lo diferencia claramente de los films sintéticos.

Entre sus ventajas más relevantes:

  • Sostenibilidad: elaborado con fibras procedentes de bosques gestionados de forma responsable (FSC®).

  • Compatibilidad con impregnaciones: permite tratamientos con aceites o resinas dieléctricas sin perder flexibilidad.

  • Seguridad térmica: estable en un amplio rango de temperaturas, manteniendo su comportamiento aislante.

  • Reducción de desperdicios: su conformabilidad minimiza roturas y recortes durante la aplicación.

Estas propiedades explican por qué el papel crepé continúa siendo un material clave en múltiples usos de la industria eléctrica, tanto en transformadores como en motores o componentes auxiliares.

 

Aplicaciones y adecuación según el tipo de aislamiento

Cada aplicación eléctrica exige un material con características concretas.
El papel crepé, por su elasticidad y resistencia dieléctrica, se emplea especialmente en:

  • Aislamiento de conductores y terminales.

  • Recubrimiento de bobinas y transformadores.

  • Interposición entre capas de devanados.

  • Protección frente a vibraciones o dilataciones térmicas.

En cambio, los films plásticos resultan más adecuados cuando se requiere resistencia química o térmica superior, como en equipos de alta tensión o entornos con aceites sintéticos.

Los tejidos y papeles bituminados, por su parte, se reservan para aplicaciones donde la resistencia a la humedad o a la tracción es prioritaria, aunque sacrificando cierta flexibilidad.

El catálogo de Arrosi incluye soluciones adaptadas a estas necesidades dentro del área de aplicaciones e industrias de aislamiento eléctrico, ofreciendo materiales con distintos niveles de rigidez, porosidad y crepado.

 

Equilibrio técnico y sostenibilidad

En la comparativa entre los distintos materiales de aislamiento eléctrico, el papel crepé destaca como una opción técnica equilibrada: combina rendimiento dieléctrico, flexibilidad mecánica y sostenibilidad ambiental. Su versatilidad lo convierte en una alternativa competitiva frente a films plásticos o papeles impregnados, especialmente cuando se requiere un material conformable y renovable.

Arrosi fabrica y suministra papel crepé técnico para la industria eléctrica con garantía de trazabilidad y calidad certificada FSC®. Puedes consultar todas tus dudas con nuestro equipo.

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